viernes 6 de marzo de 2009

Modelitos que usaré este año

























miércoles 25 de febrero de 2009

Pensamientos de Júpiter


“Mátenme si quieren, clávenme alfileres en los cornetes, aplástenme los epiplones con un zueco, pero estoy llegando a la conclusión de que el evangelio de la prosperidad es hijo legítimo, heredero genético directo del evangelio de la salvación. Del evangelio de la salvación individual, para ser más preciso. Si uno le vive diciendo a la gente que la única decisión importante en la vida es la de salvarse, ¿cómo puede luego sorprenderse de que la misma gente quiera seguir salvándose en todos los sentidos, recibiendo beneficios en todas las dimensiones posibles, hasta llegar a la Nissan Pathfinder?
Si hubiéramos pasado los últimos cien años invitando a las personas a vivir, soñar, sufrir y luchar por el Reino de Dios y su justicia, hoy tendríamos derecho de poner cara de asombro. Pero habiendo anunciado el sálvese quién pueda, hoy el derecho que nos queda es el de ser atropellados por la 4x4 de los redimidos que sólo piensan en sí mismos.
Ya les dije. Alfileres si quieren. Y palitos de brochette también”.

Tomado con permiso de “Júpiter Zanurdo. Citas y desencuentros”. Minúscula, 2007.

domingo 28 de diciembre de 2008

Para salvar a muchos más


28 de diciembre. Matanza de inocentes.
La canción de Herodes.

(Herodes: el santo patrono de todos los que se atreven
a tomar medidas crueles con unos pocos
“para garantizar la paz del conjunto”;
de los que aceptan hacer un pequeño trabajo sucio
"porque nuestra noble causa lo merece”;
de los que sacrifican a su familia “para la gloria de Dios”,
de los que, en suma, creen que el fin justifica los medios).


En una aldea
de las colinas de Judea,
un día nublado,
maté a quince o veinte niños.
O a lo sumo veintitrés.

En un claro junto al río,
en la estación en que los juncos son más verdes,
determiné la muerte de unos treinta.

Sumando a los del monte helado
y a los chiquitos de la selva
y a los mudos e impasibles del desierto,
puedo decir tal vez doscientos.

A algunos degollé, pero a los menos.
Otros conocieron las ruedas de mi carro.
A otros no hubo más que abandonarlos.

El sol del día siguiente, sin embargo,
siempre limpió todo.
Y la luz dorada y las abejas,
y las risas que vinieron
demostraron mi acierto.

En el jardín sereno de mis años
maté a mi esposa varias veces,
hasta que ya no quiso levantarse.

En furias de verano, en la oficina,
supe matar y no ser muerto.

A mis amigos empujé al barranco,
confiando en que sabrían comprender.
Y comprendieron.

Casi todos entienden cuando algo es necesario.
Menos las madres y sus ojos.

“-Fue para salvar a muchos más.
Fue necesario”.

Pero ellas nunca lo entendieron.

No saben lo difícil que es ser hombre de mando,
o simplemente hombre,
y cargar con esto.


viernes 19 de diciembre de 2008

Para cantar en la mesa navideña


Esta noche el tiempo detiene su marcha,
pastores y ovejas descienden del prado,
los Magos se acercan quebrando la escarcha:
hay gozo en los cielos y pavo glaseado.

Los tristes y heridos levantan los ojos,
al fin la esperanza estará de su lado,
mirra, nardo, incienso, calamares rojos,
matambre de cerdo con queso arrollado.

Hoy se abre una puerta que ya nadie cierra,
brunoise y couscous de limón confitado,
ostras gratinadas en ron de Inglaterra,
crutones de baguette y salmón marinado.

Mousse de Mascarpone, nueces de Canberra,
tarta mallorquina, brownies, almendrados,
natillas y berries y Paz en la Tierra:
salvación y frutos caramelizados!

lunes 1 de diciembre de 2008

Jesús con golosinas




martes 18 de noviembre de 2008

Un evangelio evangélico


“Gente de todos los países se presentará delante de mí, y apartaré a los malos de los buenos, como el pastor aparta las cabras de las ovejas.
Entonces yo, el Rey, les diré a los buenos: ‘Lamentablemente no puedo dejarlos entrar. Porque tuve hambre y me dieron de comer; tuve sed y me dieron de beber; tuve que salir de mi país y me recibieron en sus casas; no tuve ropa y ustedes me la dieron; estuve enfermo y me visitaron; y en la cárcel, y fueron a verme. Pero lo hicieron motivados por vaya a saber qué creencias. Ustedes nunca oyeron el plan de salvación. Nunca concurrieron a una campaña en un estadio, ni a un recital cristiano. No entendieron lo de la justificación por la fe ni hicieron una oración de entrega. Lo siento. Ustedes me dieron el amor que mis discípulos no fueron capaces, pero tienen ciertos problemas doctrinales. Por lo tanto, ¡oh, cómo quisiera no tener que decir esto!: ¡aléjense de mí! Váyanse al fuego que nunca se apaga, al fuego que Dios preparó para el diablo y sus ayudantes’.
Luego les diré a los malos: ‘¡Vengan, participen del reino que mi Padre preparó desde antes de la creación del mundo! Porque tuve hambre, y ustedes no me dieron de comer; tuve sed y no me dieron de beber; tuve que salir de mi país, y ustedes no me recibieron en sus casas; no tuve ropa y ustedes tampoco me dieron qué ponerme; estuve enfermo y en la cárcel, y no fueron a verme. Pero debo reconocer que sus creencias son impecables. Han comprendido claramente la idea de sustitución vicaria. Me han admitido como Único y Suficiente Salvador, y han orado por un nuevo nacimiento, mencionando mi sangre con todas las letras. Además, es evidente que nunca intentaron obtener la salvación a través de las buenas obras’.
"Por lo tanto, no tengo más remedio que enviar a aquella buena gente, que sirviendo a los más débiles del mundo me amparó a mí mismo, a un castigo interminable. Pero ustedes, que se olvidaron de las personas menos importantes, y por lo tanto se olvidaron de mí, recibirán, en premio de su solidez doctrinal, la vida eterna”.

martes 28 de octubre de 2008

¿Lo qué?


viernes 3 de octubre de 2008

Palabra de piedra

















No me agradan tus regalos.
Nada logran tus presentes
en cajitas envueltas en papel plateado,
con moño rojo y etiquetas de categoría.
No entiendo tu emoción ni tus elogios.

Lo que me gusta son tus estornudos,
tus olvidos, tus lagañas de recién levantarte.
Me alegran tus picazones en reuniones importantes.
Simpatizo con tu no saber qué decir a veces.

Guardo el color de tus ojos de llorar,
vapor de tierra en tormentas de verano.
Y en una mano,
los mejores “me niego” de la historia.
Las dudas de una joven sentada en la azotea,
tu indignación de un día.

Tengo un zorzal respirando en la cima de un poste,
un ejército de orugas
y millones de gotas lavando la albahaca.
Y tendida en la arena, bajo el mar,
una piedra y un secreto.

Me quedan siete mil cuyas rodillas
no se doblaron ante la imagen de sí mismos.
Un río subterráneo y una tarde anaranjada,
a la hora en que es fácil darse cuenta.

Y todavía una palabra, y un intento:
huir de los espantos que se dicen mis amigos
y procurar la amistad de quienes no me han visto.

lunes 8 de septiembre de 2008

Un antilíder



El viernes pasado, en el refugio que reserva para sus amigos, el maestro ninja me contaba algo así:
—Un pastor exitoso me dijo que un verdadero líder sabe a dónde va, que planifica su camino con diez años de anticipación, que decide dónde quiere estar dentro de diez años, y hacia allí se dirige.
Hizo una pausa breve, fijando la vista en el vacío, y continuó:
—Pero yo creo que el hombre de Dios es la antítesis de eso. El hombre de Dios, me parece, es uno que no sabe bien a dónde va. Que conoce el próximo paso, o tal vez los próximos dos. Que no sabe a dónde conduce eso que está haciendo o viviendo. Pero que un día mira para atrás y se pone contento y dice: “creo que he andado por donde Dios quería...!”
El maestro ninja no sabe que lo es. No es famoso ni admirado, pero sí querido. No ha amontonado dinero ni es el prototipo del éxito. Y yo estoy orgulloso de ser su amigo.

jueves 28 de agosto de 2008

La bendita voluntad



Entonces, después de haberse esmerado durante años en vivir al mínimo, para así evitar cualquier mal paso sobre ese alambre tensado que era la precisa e inflexible voluntad de Dios, un día comprendió que lo que Dios en realidad quería era verlo vivir.

lunes 25 de agosto de 2008

Dios busca expertos


El Señor convoca
a mujeres y hombres que ya sepan.
A los que entienden, a los conocedores.
Convoca a los que pueden
sonreír confiadamente y opinar,
porque han pasado ya por eso.

El Altísimo busca especialmente
a los expertos en lo que otro está viviendo.
A los idóneos en el problema del de al lado,
a los valientes y abnegados del dolor ajeno.

Los espera bien temprano y en ayunas,
para pedirles que se ordenen en filita
y así condecorarlos,
uno a uno, con un voleo en el culo
que los mande directo al Polo Norte.

Después, en una mesa de madera
gastada por el uso y sin mantel,
compartirá el Señor un té con leche
con los que saben que no saben,
los que no entienden, ni pueden,
ni encuentran cómo hacer.

Ni siquiera ocupará la cabecera.
La dejará para Juan Carlos,
el albañil que se declara torpe y burro
pero tiene el corazón que Salomón no tuvo,
o tal vez para Laura, que no sabe leer
pero cuida de sus hijas como solo Dios lo haría.

Y al fin, pasada la merienda,
volverá el Señor a la cocina
a calentar un poco más de té con leche
para llevar al Polo Norte
y preguntar si quieren.

EL CIRUELO ESTÁ EMPEZANDO A BROTAR...!


jueves 21 de agosto de 2008

Propongo un despropósito






En su libro “Una iglesia con propósito”, Rick Warren recurre a un esquema de círculos concéntricos para explicar el proceso de acercamiento a la fe primero, y a la vida espiritual plena después. En el círculo exterior están los “inconversos”. Se supone que ellos deben avanzar hasta el centro, donde está el núcleo maduro, es decir, “los que sirven”. El proceso es más o menos así:

- Primero las personas se acercan a un culto atractivo y allí ADORAN.
- Luego se comprometen a PERTENECER a la iglesia.
- Después aceptan CRECER, tomando cursos y cultivando ciertos hábitos.
- Entonces están en condiciones de participar en el SERVICIO.
- Finalmente, desde ese centro, pueden SALIR AL MUNDO en misión.





Lo que quiero decir, con todo respeto, es que esto no me agrada. No me agrada que el servicio esté tan lejos, que la gente ingrese por un “culto atractivo”, que quienes no aman todavía a Dios deban adorarlo, que la pertenencia sea condición de todo, que la salida al mundo sea algo excepcional y para pocos. No me agrada esta manera de pensar ni sus efectos. Y no tengo buenas referencias del origen de este modelo, ni de sus promotores y amigos. No sé si es cierto que el gobierno norteamericano haya incluido un ejemplar de “una vida con propósito” en la mochila de cada soldado en viaje al Golfo. Pero sí sé que mi amigo Esteban visitó la iglesia matriz, y la encontró orando “por nuestros muchachos en Irak”. No sé qué relación tiene una cosa con la otra. Pero no me agrada.

Entonces, por las dudas, quisiera proponer más o menos lo contrario. Imaginemos:

- Las personas se encuentran con cristianos que ya están en el mundo porque nunca se ausentaron de él.
- Notan que ellos se ayudan entre sí y a otros. Que sirven a Dios sirviendo a los demás.
- Permaneciendo cerca, crece la relación, crece cada uno y crecen todos.
- El conocimiento mutuo se convierte en pertenencia afectiva.
- Habiendo recibido el amor que viene de Dios, pueden amar a Dios, y pueden adorarlo.




¿Es muy loco? ¿Es muy tonto?
Probablemente sí. No tengo credenciales de éxito con que demostrar que esto sea mejor que aquello. No tengo (por fortuna) a 10.000 personas ordenadas de modo escalonado por debajo de mi sillón (¡no tengo sillón!).
Lo que tengo es poco. El deseo de no construir una gran organización. Y la alegría de saber que esta sugerencia difícilmente sirva jamás de aliento para una tropa de ocupación.

viernes 8 de agosto de 2008

No cumplimos con lo esperable














Si no estamos de acuerdo con lo que conocemos, no estamos obligados a hacerlo. Lo dejamos hasta que aprendamos a hacerlo de otro modo. No cumplimos con la adoración si la forma conocida nos parece coercitiva. No oramos en grupo si es un requisito de legitimación del encuentro. Intentamos estudios que no refuercen lo que ya sabemos sino que descubran otras verdades. Soñamos con el día en que podamos orar sin tener que quedar bien con frases lindas y bien conectadas entre sí. Adoramos, por ahora, sólo con el servicio al necesitado. Mientras tanto, esperamos aprender a hacer de algún hecho estético un regalo a Dios y una experiencia compartida. No nos apuramos a cumplir con los ítems “esperables” en una reunión “espiritual”. Aunque parezca peligroso hacerlo, respetamos los tiempos naturales necesarios para pasar de la decepción por lo conocido a la búsqueda consciente de otra cosa.

jueves 31 de julio de 2008

Un debate muy serio acerca del culto dominical


—Me parece muy bien ir al culto. Puede ser interesante cantar media hora y escuchar un monólogo otra media hora. No veo nada de malo en eso. Lo que no veo es qué relación tiene con lo que Jesús propuso. No encuentro en qué momento Jesús les pidió a sus seguidores que canten media hora por semana. Y mucho menos, que les haya dicho que con eso ya estaba bien. Que ayudar a los que sufren, por ejemplo, podía quedar como opcional, pero que ir al culto, eso sí, era inamovible.
—Bueno, está bien, pero tampoco Jesús nos pidió que nos cepillemos los dientes. Y sin embargo nosotros lo hacemos. Y lo hacemos porque sabemos que está bien, que el sentido común lo recomienda, que eso contribuye, en última instancia, con eso de amarse a uno mismo y a los demás. Es decir, hay cosas específicas que él no pidió, pero que hacemos porque creemos que contribuyen con lo que sí pidió.
—De acuerdo, pero entonces tengo el derecho de seguir pensando que asistir al culto dominical se parece tanto a lo que propuso Jesús como cepillarse los dientes.















(Tomado con permiso de “Salvación o crujir de dientes: de la ortodoxia a la ortodoncia teológica”.)

martes 15 de julio de 2008

Carta del año pasado a mis amigos perrotigres

















(Mis amigos comiendo. ¡Y al fondo puede verse el ciruelo!)


Miren amigos, les propongo una idea, una definición provisoria.

“Reino de Dios” significa: “tratar bien”.

Significa “Personas que se perdonan y se quieren y se tratan bien. Personas entre las cuales está Dios”.

¿Puede ser?
¿Provisoriamiente puede ser?
Entonces anunciar el Reino de Dios sería tratar bien.


Y más. “Predicar el evangelio” significaría “querer y perdonar y tratar a otros de modo que se descubra cómo nos quiere y perdona y trata Dios”.

Algo así. ¿Qué les parece?

Es una posibilidad. Un intento. Sin base teológica ni hermenéutica ni astronáutica.

Un experimento, digamos.

Entonces, Juan el Bautista anunciaría el Reino diciendo: “arrepiéntanse, porque se acerca la hora en que empezaremos a perdonarnos, y a tratarnos bien”.

Y Jesús mismo diría: “el tratarnos al modo de Dios, es como la levadura: un poquito que uno ponga puede convertirse un día en una gran masa”.

Y a Nicodemo: “el tratar y ser tratado como Dios lo haría, requiere aprenderlo todo de nuevo, como un bebé”.

Y a sus discípulos preocupados: “¿Les preocupa la comida y la ropa? Busquen primeramente el tratar bien a los demás. Y disfrutar el ser bien tratados por los demás. Y busquen la justicia que eso implica. Y entonces la comida y la ropa vendrán solas”.

Y antes de irse: “vayan por todo el mundo y muéstrenle a todos cómo Dios les ha enseñado a perdonar y querer y tratar”.

Entonces quedaría, por ejemplo, que los publicanos y pecadores (o los funcionarios corruptos y las chicas que se ofrecen en la esquina) van delante de nosotros en el camino de tratarse bien unos a otros.

Y entonces, llevar el evangelio a mi barrio sería lograr que todos mis vecinos vivan mejor por el simple hecho de tenerme cerca. Y si no he logrado eso, no les he presentado el Reino de Dios, por más toneladas de folletos que haya metido en sus buzones.

Y entonces la gente que no cree, pero ama y perdona y trata bien a los demás, estaría anunciando el Reino de Dios.
Y la gente que cree y acepta todas las doctrinas cristianas pero no trata bien a nadie, estaría viviendo fuera del Reino de Dios.

Entonces, cuando queremos “llevar a alguien a Jesús”, lo conectamos con gente que cultiva el tratarse con cariño, el tratarse bien, sin importar las creencias.
Y cuando le bombardeamos la cabeza con las ideas y doctrinas y creencias que debe aceptar, lo estamos tratando mal.

Y ocurre que un día, un grupo de amigos ha empezado a tratarse de ese modo. Y otros empiezan a acercarse, atraídos por el perfume del buen trato, y si es invierno, por el abrigo del buen trato. Y si hay hambre, por la sopa del buen trato. Y se acercan y empiezan a disfrutar de ese trato, que es un clima, una atmósfera. Y eligen mantenerse cerca. Y así, sin trámite alguno, ya han entrado al Reino de Dios, porque respiran ese aire. Y tal vez un día, luego, sin que nadie los moleste, descubren que el origen de eso que han estado disfrutando es Dios mismo, que está allí, calladito. Dios que está con toda dedicación cosiendo ese abrigo o revolviendo esa sopa. Un Dios que no ha exigido decisiones de fe, ni oraciones de entrega, ni adhesiones a un credo, ni firmas de membresía. Y que lo único que espera es afecto y buen trato para él y para sus frágiles criaturas. Y que entonces logra lo que esperaba, porque ya se lo ha ganado.


¿Qué les parece?

Yo sé que el Reino de Dios es más que esto. Pero no soy teólogo, ni sé griego, ni puedo imaginarme, por ahora, algo mejor que proponerles.

Así que, solo por un tiempo, ¿podríamos intentarlo?

viernes 11 de julio de 2008

Jonás para mis niños (libro objeto)






























El pez que una vez

se tragó a un hombre que a su vez,

por años y meses,

se había tragado peces:

que los malos eran gente de otra piel,

que los buenos eran gente como él.

Peces de colores, crudos, indigestos,

mentiras con papas, salsa roja y pesto.

El pez donde una vez, en dos días o tres,

un hombre aprendió todo de nuevo y al revés.


martes 8 de julio de 2008

Retrato de persona sospechosa


Es muy fácil que al llegar a la esquina,
y al casi chocar con señora abrigada,
cachetes rojos y nariz también,
y bufanda y ojitos azules hundidos como de oso de peluche
y muchas canas entre el pelo que digamos rubio
y cara de apuro por cruzar la calle,
uno tenga ganas de gritarle: SÍ…!
HERMOSA…!
HERMOSÍSIMA…!
BELLEZA DE DIOS!
ENVIDIA DE LOS ÁNGELES!
SOS PARA AMAR!
SOS PARA QUE TE ADMIREN PARA SIEMPRE!!!

Es bastante común que eso suceda.
A casi todos les sucede muchas veces.

Lo que pasaba con él,
era que esos arranques
no se le iban.
Se le quedaban encendidos
y seguía en eso sin poder volver.
Sin poder dejar de ver que cada uno que pasaba,
ese abogado mirando sus papeles,
un perro viejo,
este portero de edificio y auto y ruido de martillos
y aire helado que se vuelve vapor son imposibles.
Sin poder deshacerse de la idea
de que eso es increíble pero cierto
y durará muy poco y ese poco es ya.

Lo que pasaba con él
era que eso,
una vez que lo veía,
no podía dejar de verlo.
Y eso lo hacía inoperante,
idiota, sospechoso, inútil,
imprevisible, innecesario,
ajeno,
de temer,
con suerte pintoresco.

viernes 4 de julio de 2008

¿Una bacteria puede ser la causa del ansia de poder?


“Cuando logramos aislar el apendococo quedamos perplejos. Ya conocíamos a los microbios causantes de la parálisis, la diarrea, el mal humor y la pérdida de memoria. Pero ahora, por vez primera, identificábamos una bacteria capaz de promover conductas mezquinas aún en personas antes conocidas por su carácter íntegro. En una palabra, envilecimiento”.

“Desde ese día contemplamos el que los disturbios de convivencia que acompañan al hombre desde su aparición sobre la faz de la tierra, no tuvieran causa en ningún desorden psicológico, sino en un microorganismo”.

“Hemos encontrado colonias en casi cualquier glándula: lagrimal, páncreas, vesículas biliar y flemática, tiroides y pineal”.

“...entre las cuales, una variedad hallada especialmente en vicarías y oratorios, a la que por lo mismo llamamos Sermonella (...) algunas cepas demostraron, en el curso de las diferentes etapas, ser capaces de transmutar a un humilde siervo en un pequeño príncipe feudal, sin comprensión alguna del alcance de su dolencia”.

“Un examen minucioso de los vehículos estimables, reveló anidación masiva en artefactos de propalación de la voz. Los recodos internos y esponjosidades en cámaras de microfonía, humidificadas por el hálito del orador, resultaban una cama de cultivo óptima (...) por lo que recomendamos en lo posible el alejamiento de tales fuentes...”

“Un protozoo activo en casi todos los tejidos humanos, pero alojado con preferencia en el apéndice. Así tuvo completa explicación la bondad evidente en los extirpados de dicho órgano...”

“Una experiencia de desinfectación practicada en el ámbito fabril, demostró que los operarios se aplicaban amablemente a la cooperación, los representantes sindicales se negaban a recibir sobornos, los letrados eran capaces de reconocer la razón ajena, y los potentados defendían a cada obrero como a su propia familia, privándose de lujos excesivos por un nuevo y confuso sentido del pudor….”

viernes 27 de junio de 2008

Instrucciones para escuchar un sermón

Algunas páginas del libro que debí haber leído hace diez años.




































(Tomado de "Avances en el diagnóstico y tratamiento de la Sermonella")

viernes 20 de junio de 2008

¡Tan en línea con el carácter de Dios, pero tan arriesgado!


















Aquí, sin su permiso, un texto de mi amiga Elisa Padilla. ¿Me dejará ella convertir ese texto en un librito?
Dice Elisa:

“Creo que podemos acercarnos a las personas de dos maneras muy diferentes.

- Una postura ve a la iglesia como la defensora del bien; da por sentado que su misión es ejemplificar el cumplimiento de la voluntad de Dios y de su ley.

- Otra postura entiende que la iglesia es un brazo amoroso de Dios hacia el mundo.

Nos acercamos a las personas en el marco de la ley, de lo que está bien o mal, o según un amor que busca responder a necesidades.

Apliquemos estas dos posturas a casos concretos:
Jóvenes: nuestra ley dice “los jóvenes están teniendo relaciones sexuales y viviendo en pecado”. El amor dice “¿cómo podemos ayudarles a construir una pareja llena de amor duradero y que desborde de alegría y amor para otros?”.
Homosexuales: nuestra ley dice “la homosexualidad es un pecado y no debe ser permitida en la iglesia”. El amor dice “¿cómo podemos ayudarte a vivir una vida plena y a realizarte como persona?”.
Divorciados: nuestra ley dice “el divorciado ha fracasado en la formación de una familia sólida y ya no puede ocupar posiciones de liderazgo en la iglesia”. El amor dice “¿cómo podemos ayudarte a elaborar tu pasado, aprender de él y rearmar tu vida para seguir sirviendo al Señor a full?”.
Ricos: nuestra ley dice “tu riqueza es una señal de la bendición de Dios” o (desde otra postura) “tu riqueza es una ofensa contra el Dios que está del lado de los pobres”. El amor dice “¿cómo podemos ayudarte a no estar al servicio del dinero, a ser humilde, a no pensar que podés manejar la iglesia porque tu ofrenda es la más grande, a poner todos tus bienes y tu capacidad para producir dinero al servicio del reino de Dios?”.
Pobres: nuestra ley dice: “trabajarás holgazán, no robarás, no matarás”. El amor dice “¿cómo podemos ayudarte a defender tus derechos, a recobrar tu dignidad, a desarrollar al máximo todo lo que sos capaz de ser?”

¡Qué acercamientos tan diferentes! Pero este acercamiento según necesidades no viene sin complicaciones: priorizar el amor y las necesidades de las personas (...) pone en riesgo nuestra comodidad personal, pone en riesgo la estabilidad de nuestras iglesias, pone en riesgo nuestra postura política”.




miércoles 18 de junio de 2008

Basta de promesas azucaradas!!


Para el próximo año propongo un calendario que, en vez de las típicas bendiciones autocomplacientes, contenga otra clase de versículos. Aquí van los primeros bocetos ¿Alguna editorial interesada?













jueves 12 de junio de 2008

Más figuritas para recortar y colorear!

Con citas de un texto de Jorge Tasín.














lunes 9 de junio de 2008

Lindo nombre para una iglesia














Nombre sencillo, directo, coloquial. “¿Vamos a lo de la fe?”. O bien “El domingo pasado fuimos a lo de la fe, y después a lo de la abuela”.
Así deberían llamarse todas las cosas. Sin embargo, el nombre real de la iglesia no es tan fresco: “Tabernáculo de la FE”, nada menos. Es solo que los letristas interrumpieron su trabajo por unos días. Me interesa mucho cómo seguirá esto. ¿Qué pensarán los vecinos cuando, reiniciada la tarea, los trabajadores escriban “cu” delante de “lo de la FE”?

sábado 7 de junio de 2008

¿Estoy muy mal?

CARTA A UN AMIGO / AGOSTO DE 2004.

¿Estoy muy mal? Mirá lo que me imagino:
Una red de amigos que se ayudan, se dan, se preocupan por lograr que los otros sean felices. Se cuidan. Piensan unos en otros, y a veces se sacrifican por el otro. Amigos para quienes es fundamental que el otro llegue a ser lo que Dios quiso que fueran. Sea esto lo que sea, coincida o no con las propias aspiraciones.
Y amigos que se aconsejan según un criterio extraño: se previenen sobre los engaños del mundo, sobre las mentiras de los poderes. Y sus consejos tienen lo bueno de que no son soberbios ni sabelotodos, ni es obligación obedecerlos.
Y se ayudan materialmente. Y con su tiempo y sus emociones.
Y estos amigos no pueden evitar que otros quieran sumarse a esa clase de relación.
Y a veces se juntan y piensan qué cosas deberían cambiar para que la gente sufra menos. Que cambios en el mundo, en el barrio, y en ellos mismos. Y vuelven a aquello que los mueve, al eje de toda posible salud: la enseñanza de un carpintero genial pero molesto, eliminado justamente por desenmascarar a los poderes.
Y en esos momentos, cuando queda al descubierto la persona central de esa amistad grupal, cuando queda a la vista ese Dios discreto y poderoso, ese Dios a quien es imposible no amar, entonces, alguien propone hablarle directamente, cantarle una canción, alguien le dedica un poema, una pintura, un arreglo de florcitas.
Y nada más.
Un sistema en el que es posible disfrutar de los beneficios del reino, antes de conocer al Rey, o incluso si uno decide no tener tratos con él. Atmósfera del reino, perfume, alegrías, justicia para todo el que ande cerca. Y para el que quiere, y sólo si lo quiere, en el centro de todo eso, un Dios de quien viene todo eso. Pero cuya adoración no es obligatoria ni es el principio, sino el final natural, el resultado de tantos bienes recibidos sin pedir nada a cambio, ni siquiera la pertenencia.

Y el problema es que me imagino eso, y después todo me sobra.
Las iglesias que conozco me sobran. La liturgia evangélica me parece tan caprichosa y gratuita y obligatoria y tan insólita como la católica.
Mucho de lo que conozco como “vida de iglesia” me resulta un agregado inexplicable. El sermón y las sillas en forma de platea me parecen tan injustificables como el persignarse. Las reuniones especiales para invitar amigos me suenan tan inventadas como el agua bendita. Y descubro, detrás de todas esas cosas que Dios no pidió, pero que son inamovibles, objetivos que casi siempre consisten en lo mismo: consolidar alguna institución.
Después de que me imaginé una comunidad del reino en su versión más simple, todo me sobra y me molesta y me irrita y me entristece.
¿Tengo alguna esperanza?

miércoles 4 de junio de 2008

¿Ovidio es demasiado bueno?














Ovidio es un ángel gordo que suele viajar en el 532 (línea verde). Hace un par de tardes iba con la mirada perdida a través de la ventanilla. Pelos revueltos, ropa de pintor de obra, pantalones blancos bellamente manchados de ocre, rojo, azul y negro. Viajaba con Arrieta, el ángel indignado. Al pasar frente a un muro lleno de afiches, Arrieta no aguantó:
-Mirá. El Pastor Bendición ataca de nuevo. Mirá. Ahora decime: con lo que sabemos, con lo que tenemos documentado, ¿no podríamos ponerlo en su lugar? ¿Tan difícil es?
-Y... no es tan fácil.
-¿Qué decís? ¿A vos te parece que mantener oprimidas y asustadas a multitudes durante años no es motivo suficiente? ¿Enriquecerse a costa de los pobres? ¿Levantar un imperio de vanagloria en nombre de Jesús? ¿Mentir y mentir a miles de personas? ¿Creés que cualquiera hace eso? –señaló con el pulgar a los demás pasajeros del colectivo y agregó- Yo creo que la mayoría de esta gente no se atrevería.
-El problema en estos casos es que tal vez no mintió a miles, sino a uno solo.
-¿Qué?
-Tal vez se dijo una linda mentira a sí mismo. Una hermosa, gloriosa, emocionante mentira. Lo triste es que quizás alcanzó con eso. Y luego a los miles les habló sinceramente...
- Bueno, aun si fuera así, el pecado no sería mentir a muchos, pero sí mentirse a sí mismo muchas veces, todo el tiempo, cada día.
- Bueno, pero en ese caso, -el ángel gordo señaló con el pulgar a los demás pasajeros- ¿qué triste ser humano no lo ha hecho?
Arrieta no contestó. Quedó enojado. Siguieron el viaje en silencio.

lunes 2 de junio de 2008

Más stickers para tu colección!

Siempre en Reina Valera '60, por supuesto.




viernes 30 de mayo de 2008

Para recortar con tijerita

Aquí van algunas figuritas para entregar a los ninios de la Escuela Dominical. Los textos los tomé de un artículo escrito por el amigo Tasín. Pronto, si él me da permiso, voy a publicar aquí algunas páginas del librito que estoy diseñando a partir de ese artículo. Por el momento, dos botoncitos de muestra.





martes 27 de mayo de 2008

No sé de qué

Pero esto se me hace parábola, símbolo, metáfora de algo. Y lo encontré a la vuelta de mi casa. ¿Encarnación?

viernes 23 de mayo de 2008

Algo que confesarles


Queridos amigos,

vecinos,
compañeros de trabajo:

quiero contarles un problema que tengo,
y que me viene de hace mucho.
De 1611, más o menos.

Cuando los sabios y teólogos reunidos
por el buen King James,
encontraron que la Biblia que intentaban traducir,
el texto que leerían desde entonces
zapateros y mucamas y cualquier labrador,
contenía muchas veces la palabra “Justicia”.
Demasiadas veces.
Demasiadas demandas de Dios
a los reyes y señores,
para que en cada pueblo reinara la
Justicia.
Y decidieron, entonces, estos sabios,
para no contrariar al buen King James,
que tan bien se había portado,
eliminar esa molesta palabrita,
reemplazándola por otra más segura,

que se diría:
rectitud.

Eso dicen que pasó.
Y puede ser que sea solo un mito.

Seguramente es solo un mito.
como ese otro del vino y la sandía,
o aquel de los lagartos blancos
que habitan los desagües

de la gran capital del mundo.

Tal vez no haya pasado exactamente así,
pero algo así pasó,
porque yo, desde 1611,
tengo el problema ése.
El mismo de los pobres zapateros,
y de los miles y cien miles que creyeron
que lo que Dios quería
era que uno solamente fuera recto
y se fijara en uno mismo.

Me atrapó la rectitud, amigos.
Y es por eso
que hoy no puedo decir malas palabras.

Los poderosos se burlan de los pobres
y yo soy recto.
Las fábricas se comen los paisajes,
se toman el agua, la envenenan,
y yo digo “caramba”.
El mundo queda en manos de los peores,
y yo no puedo más que mantenerme aparte,
cuidando mi conducta.

Y sigo siendo recto y bien hablado
mientras ustedes se ocupan de las cosas,

y repiten palabrotas y se rompen las manos
y cantan guarangadas y quieren lo que es justo.

El buen King James no ha podido con ustedes,

amigos.
No ha podido con Dios, que de este modo
en boca de los buenos bocasucias
descubre el eco a veces de su propia Palabra.

Enséñenme a gritar cuando es debido,
amigos,
ayúdenme a salir de lo correcto.
Perdonen mi soberbia de hombre recto y por favor,
llévenme con ustedes.
Invítenme al lugar donde se ensucia el habla
y se procura la Justicia.
Por favor,
lo necesito, amigos:
enséñenme a decir malas palabras.


Joyitas del arte conceptual parroquial


Miren lo que pasó


En el segundo día de su visita, Jesús reunió a los pastores y líderes espirituales más exitosos, desde los que convocaban a miles de almas hasta los que solo disponían de unos cientos pero querían más. Entonces, en un breve discurso, les aclaró que en realidad él nunca les había pedido que reclutaran multitudes. Les pidió que en general no le ofrecieran nada que pudiera medirse en números. Finalmente, y para que se lo fueran pensando, les preguntó por los diezmiles muertos en la tarea de captar sus miles.
Al retirarse, los pastores y líderes exitosos coincidieron en que el verdadero Jesús jamás hubiera pronunciado palabras semejantes, y comenzaron a hacer planes para deshacerse de él.

De la colección "Nuevos Versículos"

Otro sticker. Para pegar en las tapas de nuestrais bibliais.
En Reina Valera '60, obvio.


Miren, diseñé un sticker (cuatro colores a elección!)


Se los tengo que decir


Estimados señores evangelistas,
evangelizadores, anunciadores del mensaje único,
ganadores de almas y afines,

necesito decirles algo:

Me cansé de la salvación.
Me cansé.
Me cansé de que el asunto sea salvarse,
de que salvarse sea lo importante,
lo primero,
lo mejor y más urgente que deba uno hacer.

¿Jesús quiso salvarse?
¿Los profetas quisieron?
¿Era eso lo que querían?
¿Jesús invitó a la gente a salvarse?
¿Les propuso un conveniente y accesible plan de salvación?

¿Por qué a los religiosos de su tiempo
les irritaba tanto su mensaje?
¿Acaso porque trataba el tema de la salvación eterna?

¿Por qué lo mataron?
¿Por hablar de nubes y trompetas y coros de angelitos?
¿O por hablar de panes y camisas?
¿Por qué Jesús habló tanto de un Reino de justicia,
de un modelo,
de un sistema diferente,
y tan poco de qué pasos exactos dar para salvarse,
para no ir al infierno?

¿Por qué no habló de eso?
¿Por qué de eso tuvo que ocuparse Pablo, o Lutero,
o la Cruzada Estudiantil y Profesional para Cristo?
¿Por qué prefirió ocuparse de temas tan poco prácticos,
tan vagos y difusos
como el amor a Dios y a los demás?
¿No le importaba el destino eterno de sus oyentes?


La tarde esa en que les explicó lo de compartir el pan
y la camisa con el que no tiene,
¿no le importaba que esa noche
alguno de ellos muriera sin haberse salvado?
¿Los hizo perder el tiempo en panes y camisas
cuando lo más importante era ir al Cielo?


¿Por qué a los religiosos de hoy
les importa tanto que la gente se salve?
¿Aman tanto a la gente?
¿Quién se salva realmente cuando la gente se salva?

Y además, ¿no es un poco egoísta
pensar en salvarme,
y pensar en la salvación de mis seres queridos?
(que la inundación se lleve a todos
los desagradables vecinos que tengo,
pero que no atraviese el cerco
de maderitas blancas que rodea mi casa, por favor).

Y además, ¿no es un poco ciego,un poco irresponsable,
un poco desconsiderado hacia un Dios
que quiso darnos una vida terrestre,
creer que la salvación consiste en ir al Cielo,
y en llenar mientras tanto nuestros días
dedicándonos exclusivamente a enviar a otros al Cielo?

ATENCIÓN:HIPÓTESIS INDEMOSTRABLE:
AFIRMACIÓN EXAGERADA, IRRITANTE, INEXACTA:
REGALO DE REYES

PARA LOS QUE AMAN QUEMAR A OTROS EN HOGUERAS:

Cuando Jesús hablaba del Reino de Dios,
no hablaba del lugar futuro
para los que hoy se salvan.
Hablaba del lugar actual
para los que eligen compartir la camisa
en vez de salvarse.

El predicador en su mundo


Lección sobre el pecado


Porque como todos sabemos,
-dijo el venerable líder religioso de sesenta años o tal vez setenta-,
los jóvenes son los que están más propensos a pecar.

Porque como resulta evidente,
-agregó enseguida a modo de fundamentación-,
el pecado es mucho más propenso a infiltrarse entre los jóvenes.

Porque no hace falta demostrar
-completó a manera de razón definitiva-,
que los jóvenes están claramente más expuestos a caer en el pecado.

Y mientras yo, aturdido, confundido, cobarde,
lo miraba fijo y en silencio y asentía con la cabeza,
el venerable líder religioso de noventa años o tal vez doscientos
se acomodó en su butaca de comando,
detrás de su escritorio de comando,
debajo de sus cuadritos con versículos bíblicos y paisajes maravillosos de comando,
junto al portarretratos con la imagen de su venerable y exageradamente sonriente esposa de comando,

y, resignado a no poder ya pecar como los jóvenes,
se dedicó a sí mismo una sonrisa de felicitación,
por haber logrado al menos el venerable privilegio,
la nada despreciable satisfacción
de comandar las vidas de otros,
decidiendo quién llegaría a dónde,
sopesando quién es más obediente que quién,
quién se enamoraría de quién,
quién no se casaría,
quién dejaría sus estudios,
quién abandonaría a quién,
quién sería qué
y quién nunca sería nada.

Y qué sería pecado y qué no.
Y cuál de los jóvenes que hoy son tan propensos al pecado,
merecería en el futuro
el venerable privilegio de pecar como él.

Joyitas del arte conceptual parroquial


Agujeros de medias de lana


La oración que Dios escucha
puede ser triste, feroz,
desesperada,
perpleja o exaltada.
Pero debe contener,
indefectiblemente,
su buena parte de lechuga
fresca, verde,
recién lavada.

La oración que agrada a Dios
puede ser anaranjada,
azul (un azul vivo),
violeta o amarilla.
Pero jamás dorada.
Ni púrpura ni bronce
ni plateada.
Puede ser negra,
pero no de terciopelo,
pero sí de noche amarga.
Y me atrevo a aconsejar:
verde esmeralda.

Distinto sería si en los templos
hubiera más manzanas.
Menos incienso, más menta,
más albahaca.

La mirada de Dios sería distinta
si pulgas, limones, bicicletas,
cordones de zapatos,
pinceles, colibríes,
y panes y peces
y agujeros de medias de lana,
tomaran el lugar de las palabras.

Cosas que no entiendo

¿Cómo puede ser obligatoria una cosa y su opuesta también?
No sé.
Capaz que soy yo.

jueves 22 de mayo de 2008

Y con esto nació el experimento perrotigre


¿Conocen a alguien así?

¿Habrá alguien por ahí,
alguien más,
a quien le interese
participar en un experimento
de hermandad cristiana
modelo 2006,
sin sermones
sin butacas
sin orden de culto
(sin culto)
(más bien con un desorden medio inculto) pero eso sí:
con mate y bizcochitos?
¿Hay alguien más,
por estos lados,
que en vez de una reunión bien hecha
prefiera una bien deshecha,
en la que se pueda preguntar
y retrucar
y se respire un aire de esa tierra
que podríamos llamar País de Dios,
hablando,
mostrando quién es uno,
qué le duele
y qué es lo que siempre quiso hacer
pero no pudo
porque estuvo ocupado
siendo un creyente prolijito y bien peinado?
¿Habrá algún otro
que quisiera
decir “voy a la iglesia”
y salir feliz para el café
a ver a los amigos,
y escuchar al que está roto
y planear con él
la estrategia definitiva
para cambiar el mundo?
¿Existe por ahí quien quiera
decir “voy a la iglesia”
y hacer después todo eso
y volver contento a casa
(la servilleta de papel llena de ideas)
sintiendo que de veras
estuvo en la presencia del Señor?
¿Hay quien quiera
un grupo de amigos
que disfrute la amistad de Dios
y en el que nadie quiera ser un jefe
porque entre ellos,
en el fondo,
nadie se anima a ser el jefe de su amigo?
¿un grupo que se junte a veces a no hablar
pero sí a hacer
algo por aquellos que no tienen Dios
ni hermanos ni país que los ampare?
¿Puede ser que haya algún otro
que quiera eso
y que piense que eso es ser cristiano como el que más
y tener iglesia?
¿Alguien que quiera
una forma de Sagrada Comunión
que se parezca
simplemente
a una manga de personas que se quieren?
Si conocés a alguien
que quiere eso
o que tal vez lo necesita como el agua,
decile que aquí estamos,
que diga hola.
Que nos escriba.
A ver qué hacemos.